176El proyecto de la recién nacida Conferencia Euroregional

El pasado 1° de marzo se puso en marcha la primera Conferencia Euroregional de los Pirineos del Oeste a través de los principales responsables políticos de este espacio europeo: el Presidente del Consejo Regional de Aquitania, Alain Rousset, el Lehendakari, Juan José Ibarretxe, el presidente del Departamento de los Pirineos Atlánticos, Jean-Jacques Lasserre, el Diputado General de Guipuzkoa, Juan José Txabarri, en presencia del Prefecto de los Pirineos Atlánticos (representante del Estado Francés en el Departamento), Marc Cabane y del presidente del Consejo de los electos del País Vasco francés (Conseil des élus du Pays Basque), Alain Lamassoure (también diputado europeo), los dos presentes como invitados.

 

¿Otra instancia que trata del transfronterizo? Si y no…o mejor, otra pero no una más.

En efecto, ya existen unas cuantas colectividades territoriales fronterizas que intentan desde hace tiempo y con más o menos éxito, es verdad, identificar los frenos a su cooperación, los problemas compartidos y solucionarlos uniéndose y poniéndo en marcha proyectos que pretenden introducir cada vez más coherencia en su territorio; y aunque unos opinen que su acción carece de “concreto” (palabra que, por cierto, esta muy de moda, y se ha erigido en cañon de la acción pública, olvidándose que “lo concreto” esta precedido necesariamente por la famosa reflexión y por la teoria que no son malas en sí), estos 15 últimos años ha avanzado muchísimo la cooperación transfronteriza en este rincón de los Pirineos cruzado por el Bidasoa, casi inexistente antes, por lo menos formalizada…Podríamos citar algunas organizaciones, que actúan a escalas diferentes, en campos distintos, en territorios con legislaciones diferentes (la de Francia y las de las comunidades autónomas españolas fronterizas): la Eurociudad Vasca Bayona-San Sebastián, el Consorico Bidasoa Txingudi, la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP). Todas tienen por objetivo superar los problemas que comparten y sobre todo pensar juntas su futuro más allá de una frontera que ha actuado como un obstáculo, una barrera que sigue actuando igual todavía en muchas circunstancias, como lo constata a diario el ciudadano de a pie y aún más el trabajador transfronterizo (idioma, ausencia de transporte transfronterizo continuo, salud, reconocimento de títulos, legislación, derecho laboral, impuestos, tarifas de teléfono, asimetria de competencias entre colectividades etc…).

Pero la Conferencia Euroregional es una instancia pionera en Europa, propone ir más lejos ofreciendo un marco de diálogo permanente para enfrentar las poblemáticas transfronterizas.

Primero, por supuesto, no anula, ni se sustituye a las instancias y las costumbres de trabajo desarrolladas desde hace 15 años sino que las refuerza al organizar la concertación entre los actores de peso de ambos lados del Bidasoa. ¿Por qué? Porque por primera vez, van a sentarse a la misma mesa de manera regular los representantes de más alto nivel institucional de las colectividades en cuestión. Sin embargo, podemos lamentar la ausencia de Navarra, de la Communauté dメagglomération Bayonne-Anglet-Biarritz y del estado Francés (que detiene muchas competencias clave no gestionadas por las colectividades, pero cabe señalar que forma parte de los debates como miembro invitado), cuya participación como miembros de pleno derecho se hablabla al comienzo del proyecto.

La Conferencia Euroregional, que no tiene personalidad jurídica, a la cual le queda por demostrar su eficiencia, por supuesto, condicionada por la voluntad política de sus miembros de que debe ser fuerte, propone una fórmula practicamente inédita en Europa. Otros caminan en el mismo sentido como Lille, por ejemplo, y su vecinos belgas que proyectan crear un distrito europeo. Se esperaba desde hace mucho tiempo una instancia capaz de “normalizar la vida cotidiana de los habitantes de ambos lados del Bidasoa” y como lo apuntó el prefecto de los Pirineos Atlánticos: “La disimetría en la repartición de las competencias y el número de actores interesados por cada temática obligan a una concertación más amplia que agrupa a las diferentes autoridades competentes”.

Las temáticas de trabajo y “los deberes” de sus miembros. El convenio firmado privilegia, justamente, “lo concreto” según lo declarado por los representantes citados y cuentan con grupos técnicos de trabajo que tratarán cada temática para hacer que las cosas se “concreten” rápido por ejemplo en el campo de los transportes. A modo de ejemplo, el territorio de la Eurociudad no propone una alternativa en materia de transporte público a los coches usados por los intercambios locales y que aumentan el tráfico cada vez más grande, saturado, del paso internacional de Biriatou. Las temáticas de trabajo serán las siguientes:

1. Facilitar la movilidad y los intercambios para los habitantes y actores económicos

2. Salvaguardar el medioambiente y la calidad de vida

3. Fomentar la creación de riqueza mediante cooperaciones en materia de formación, transferencia tecnológica, desarrollo económicoナ

4. Mejorar el servicio público transfronterizo

Los ámbitos prioritarios para 2007 serán la movilidad de las personas, la cooperación en materia sanitaria y social y la cooperación universitaria (formación e investigación). En resumen, se trata de ir hacia una mayor continuidad a todos los niveles para los habitantes de una zona que viven su lado “transfronterizo” plenamente a nivel socioeconómico y/o cultural ヨ y de hecho, emerge con fuerza una figura del ciudadano transfronterizo (en la que se reconoce la autora) ヨ pero que en los hechos encuentran todavía, sino barreras, por lo menos frenos potentes en su vida cotidiana. Este movimiento se inscribe además en el de la sostenibilidad de nuestra región transfronteriza.

Apostamos, a través de la Conferencia Euroregional, por dejar de ver la frontera como una barrera sino como un trampolín. Aquí tenemos un buen laboratorio de lo que puede ser Europa.

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