Masdar City

En 2030, se espera que el 60% de la población mundial (5 billones de personas) viva en ciudades. En caso de no resolverse, la urbanización traerá consigo una mayor congestión, contaminación y una enorme competencia por los recursos preciosos. Para evitar en la medida de lo posible estas consecuencias, las ciudades deberán adaptarse y convertirse en ejemplos reales de vida sostenible.

En 2008, irrumpió Masdar City, un proyecto para desarrollar la ciudad más sostenible y con menor uso de carbón del mundo, en medio del desierto de Abu Dhabi. Desde sus inicios, los impulsores de esta ciudad sabían que un proyecto tan visionario como el que tenían en mente se convertiría en un reto y un proceso evolutivo de gran alcance. Hoy en día, a través de inversiones inteligentes, Masdar City ha obtenido un gran éxito en la pionera implantación de la “huella verde” como sistema para saber cómo compatibilizar una rápida urbanización con una drástica reducción del uso de energía y agua y de la generación de residuos. El a priori utópico y audaz sueño se ha hecho al fin realidad, superando todos los límites hasta ahora establecidos en lo que a diseño sostenible y tecnología innovadora respecta.

El propósito de este proyecto es crear una ciudad inteligente y sostenible con una doble intención, por un lado convertirse en líder en el desarrollo de técnicas para energías renovables y, por otro, priorizar la protección del clima. Se asemeja al rol que desempeñó la californiana Silicon Valley hace 40 años en su sector, demostrando que es posible una forma alternativa de desarrollo. De hecho, la primera parte de la construcción la plantea el Instituto Masdar de Ciencia y Tecnología, que en conjunto con el MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts), busca explorar nuevas formas de energía renovable, las cuales serán aplicadas y uilizadas a lo largo del proceso de construcción del proyecto.

Masdar City es un ecosistema completo, aunando investigación y desarrollo, un clúster tecnológico, una zona libre y una zona de inversión. Para alcanzar el máximo potencial de la ciudad (y ser aplicable a otros casos), se deben respetar y seguir los principios rectores de la sostenibilidad, asegurándose así un valor social, ambiental y económico.