La Economía Circular es el icono actual de la transición ecológica y energética del tejido empresarial e industrial. La adopción de la Economía Circular pasa porque el tejido productivo y de consumo en su conjunto transite hacia un modelo circular. No es cuestión, solamente, de que las empresas, de forma individual, adopten prácticas y modelos de negocio de forma aislada. Surgen mayores oportunidades trabajando de forma colaborativa en empresas de un mismo parque empresarial y también extendiendo ese proceso cooperativo a la relación entre parques empresariales próximos geográficamente. 

Una herramienta eficaz e innovadora en sí misma es dotar a cada parque empresarial de una plataforma de servicios y gestión capaz de conseguir extender procesos de simbiosis industrial y otras prácticas de economía circular en su entorno funcional y también articular prácticas a escala regional mediante el trabajo en red con otros nodos equivalentes en otros tantos polígonos empresariales e industriales. A estas plataformas las denominamos “Eko-Hubs, Espacios para la Eco-Innovación y el Desarrollo de la Economía Circular”.

Veamos de qué se ocupan estas plataformas. Para ello nos inspiramos en experiencias de éxito puestas en marcha en entornos de referencia. No es ninguna novedad ver a los países del norte de Europa liderando la transición ecológica y siendo capaces de unir la promoción económica con el cuidado del medioambiente casi de forma idílica. Llevan años gestionando sus parques empresariales en clave sostenible. En este tema de la Economía Circular y sus herramientas de apoyo, vuelven a entrar en escena. Es el caso por ejemplo del parque tecnológico Kemin Digipolis en Finlandia donde se han puesto en marcha un tipo de plataformas de innovación en economía circular industrial en esta línea y parecen haber dado con un modelo adecuado para gestionar los parques industriales desde la sostenibilidad y la economía circular. El objetivo de la iniciativa va más allá de un solo parque industrial, y se busca que el proyecto se escale a lo largo de todo el territorio hasta lograr una red nacional conectada de EcoParques Industriales que impulse una economía auténticamente circular.

Estas plataformas de eco-innovación se materializan en forma de espacios polivalentes de desarrollo empresarial e incubación de proyectos circulares en los diferentes parques industriales. La idea es que exista una plataforma por cada parque empresarial (o cada distrito empresarial o conjunto de parques) pero interconectados entre sí, manteniendo su autonomía a la vez que se aprovechan sinergias y evitan duplicidades.

Pero… ¿Qué hacen estos eko-hubs exactamente?

Los eko-hubs sirven como catalizadores de prácticas de colaboración entre los agentes del entorno. Aglutinan a las entidades científico-tecnológicas, los centros educativos de formación profesional o universitaria del entorno, las empresas del parque empresarial y los agentes públicos involucrados. Sus actividades principales abarcan cuestiones como:

FORMACIÓN Y CAPACITACIÓN EMPRESARIAL: los hubs pueden formar y capacitar a las empresas de los polígonos en materia de Economía Circular (ecodiseño, servitización etc.)

INCUBACIÓN Y EMPREDIMIENTO: Los hubs pueden albergar 3-4 startups que trabajen en el desarrollo de tecnologías innovadoras sobre materiales y procesos más representativos de cada parque (mejoras en los diseños, técnicas de remanufactura, upcycling etc.).

EQUIPAMIENTOS COLABORATIVOS: Identificar maquinaria necesaria para un conjunto de empresas y fomentar su uso colaborativo. Además, contar con laboratorio compartidos donde llevar a cabo proyectos de I+D, testar tecnologías e incluso expandir la producción a escala.

REUTILIZACIÓN/RECICLAJE: pueden generar bases de datos comunes sobre los procesos productivos de las diferentes empresas ubicadas en los polígonos y tratar de buscar sinergias entre los outputs y los inputs utilizados, para reciclar y/o reutilizar la mayor cantidad de residuos posibles. Estas prácticas pueden ser escalables a conjuntos de polígonos dentro de un mismo territorio, siempre buscando minimizar el impacto ambiental.

APROVECHAMIENTO DE ESPACIOS EN DESUSO: Una vez la iniciativa cuente con suficiente contenido y calado, estas dinámicas pueden servir para poner espacios industriales en desuso desde donde dinamizar estos proyectos.

Todo este proceso puede llegar a sonar muy ambicioso e incluso abrumar a los agentes responsables de ponerlo en marcha en nuestro entorno. Lo cierto es que debe llevarse a cabo de forma escalonada. Comenzar con un germen que vaya evolucionando. Ese germen pasa por comenzar a gestionar los parques empresariales como unidad de intervención con una visión estratégica más allá del ámbito puramente urbanístico, de gestión del suelo o de tramitación de licencias. De la misma forma que a los distritos residenciales, a los cascos antiguos de nuestras ciudades o a los espacios naturales se les dota de una gobernanza, una planificación, una visión, unos equipamientos y unos mecanismos de gestión, los parques industriales y empresariales también necesitan articularse estratégicamente.

Un aspecto clave es la gobernanza público-privada. Contar con un órgano de gestión formado por los agentes más representativos de las correspondientes zonas (ecosistema científico-tecnológico, universidades, grandes empresas, clusters etc.) que permita articularlo tanto operativamente como financieramente es un buen punto de partida. Estos órganos de gestión deben comenzar movilizando las capacidades e infraestructura existentes y a partir de ahí definir el camino estratégico específico del parque empresarial o polígono industrial.

En definitiva, los eko-hubs serán los responsables de concebir los polígonos industriales como agentes vivos que necesitan equipamientos, servicios y soluciones diseñadas a través de lentes multifocales del medioambiente, la competitividad y la innovación.

Pero… ¿por qué los países del norte de Europa son capaces de liderar este tipo de iniciativas?

Uno de los factores clave en todo este proceso es contar con un ecosistema de innovación y sostenibilidad robusto y un modelo de gobernanza multinivel que de sustento y traccione los diferentes ecosistemas necesarios para llevar a cabo estas transformaciones. Euskadi, por sus características guarda ciertas similitudes con la distribución industrial de estos países: pequeños parques industriales que se encuentran relativamente cerca unos de otros y con un gran potencial de aprovechar sinergias; un sistema científico-tecnológico bien articulado; una red de centros educativos competitiva y distribuida en mancha de aceite por el país; y una administración pública preocupada por aportar soluciones de valor a su tejido empresarial.  Puede merecer la pena dar una pensada a estas plataformas colaborativas e impulsar el proceso de economía circular en nuestro entorno con la puesta en marcha de estos espacios colaborativos para la eco-innovación o Eko-Hubs.

Jokin Echevarria Alvarez
MSc Business & Management

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