Una marca de leche algo más cara que las demás de su categoría, con el sugestivo nombre C’est qui le patron? (¿Quién es el jefe?), está alcanzando una presencia importante en los lineales de los supermercados franceses. ¿Qué la diferencia de las otras marcas? Tanto su precio como sus condiciones de fabricación los han determinado los consumidores, para mitigar el gran poder de los grandes minoristas sobre los proveedores, y así garantizar una remuneración justa a los ganaderos. Introducida al mercado en noviembre de 2016, se trata ya de la cuarta marca más vendida en grandes superficies, superada tan solo por marcas blancas.

 

Durante el verano de 2016, hasta 6.850 internautas rellenaron una encuesta online para establecer cuestiones tales como el porcentaje de precio destinado al productor, el tipo de embalaje a emplear, los proveedores de la alimentación de las vacas, o la ausencia de transgénicos. Como resultado se obtuvo un tetrabrik unos diez céntimos más caros que los demás (a 0,99€), el cual suponía entre 4 y 5 € de gasto de más al año para el consumidor. No obstante, los promotores calculan que un gasto anual adicional de 4€ por consumidor es suficiente para asegurar la viabilidad de la actividad ganadera.

 

El mismo procedimiento se ha seguido para introducir nuevos productos con la misma marca: huevos de granja, miel, carne, harina, zumo de manzana, chocolate, sardinas o margarina orgánica, esta última ya la más vendida del país.

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