3886624552_b46f7a570e_0¿Se podrá mantener la pujanza industrial del País Vasco en las próximas décadas? Los discursos oficiales responden afirmativamente a la pregunta y se conjuran para potenciar el carácter y el potencial industrial del País. La realidad nos exige, como siempre, un análisis mucho más fino y matizado:

Siguiendo el patrón de los países desarrollados(*), la industria del País Vasco ha perdido progresivamente peso económico -pierde alrededor de 6 puntos de PIB desde 1995; ver gráfico- y es más que probable que esta tendencia se mantenga en el próximo futuro, porque a medida que nuestro nivel de desarrollo, empuja con toda la lógica los salarios y costes de operación al alza, mayor es la tensión para mantener en el Territorio los procesos de fabricación y, en particular, los más intensivos en mano de obra cuya competencia global en precios es durísima.

Gráfico. Evolución del PIB Industrial del País Vasco (% sobre total)

 

Fuente Eustat

En esta dinámica de competencia global, la internacionalización está siendo la apuesta más clara de las principales empresas vascas que bien mediante implantaciones productivas en el exterior, bien mediante acuerdos comerciales y de fabricación con socios locales están aprovechando las condiciones que ofrecen los países emergentes para consolidar su posicionamiento empresarial. Este es el caso, por ejemplo, Mondragon que cuanta ya con 105 filiales productivas en el mundo y que en el último ejercicio ha realizado importantes inversiones productivas y comerciales en distintos países entre los que destacan China e India (ver memoria 2012). Pero, esta aplastante y, por otra parte, imparable lógica de las empresas individuales, que buscan estrategias corporativas de optimización de costes regidas por la competencia global, crea empleos fundamentalmente fuera, pero no muchos en el País Vasco como venimos observando en las estadísticas.

Pero además de esta imparable tendencia globalizadora, que se acentuará porque no acaba más que empezar, se vislumbran en el horizonte otras corrientes muy interesantes que tienen potencial para cambiar el rumbo de la historia. Se trata de lo que algunos han bautizado como la “revolución de la industria digital”. En esta nueva industria, tecnologías de software como el “Big Data” o el “Internet of Things” se unen a los grandes avances en la manufactura en campos como la robótica, los materiales avanzados, la sensórica, la nano y micro manufactura, la bio-industria, la electrónica flexible, la manufactura aditiva ….,  y se abren las puertas a nuevas formas de fabricación más intensivas en capital y más automatizadas en las que el coste de la mano pasará con toda seguridad a un lugar secundario.

Esta tecnología de confluencia entre el mundo físico y virtual es la que realmente abre ventanas de oportunidad para el País Vasco, que podría aprovechar su tradición y saber hacer para reforzar su posicionamiento en el marco de la industria europea que cuenta con potencial para resurgir de un modo privilegiado en este nuevo paradigma. Los avances de la “industria digital” pueden hacer factible lo que hoy es auténtica “ciencia ficción”: procesos de manufactura a pequeña escala, favoreciendo modelos de negocio en los que tanto la fabricación, como el mercado se podrían orientar en términos de nicho: boutiques industriales de alta tecnología  para clientes específicos, integrando de modo natural servicios intensivos en tecnología y fabricación avanzada.

Así que respecto a la pregunta inicial no me queda más remedio que salirme por la tangente y responder con otra pregunta: ¿Seremos capaces de aprovechar este nuevo potencial tecnológico en el País Vasco? Porque así como la manufactura tradicional sigue irremediablemente el ahorro de costes y ahí mostramos evidentes síntomas de agotamiento, la nueva industria digital estará conducida por el talento y la innovación y en este campo permanecemos en un estado bastante estacionario; yo al menos no atisbo en el horizonte, tanto empresarial, como público, el convencimiento y la determinación que se observa en los países líderes: sólo hace falta echar una mirada al gráfico y ver cuáles son los países invierten más en I+D que nosotros y cuáles son los que invierten menos…

Grafico. Inversión en I+D por habitante 2011. Índice País Vasco = 100

Fuente. Eurostat y elaboración de Naider

(*)De 1980 a 2010 el PIB industrial de Estados Unidos pierde 13,5 puntos porcentuales sobre el total de PIB, 11,8 los países de la OECD y 11,6 la Unión Europea-.

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