15 de marzo_0En los últimos años se ha hablado sobre las comunidades de conocimiento en el Espacio Europeo de Investigación (ERA), gracias al lanzamiento del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología. Una Comunidad de Conocimiento es una asociación estructurada colaborativa, jurídica y financiera, de equipos distribuidos internacionalmente pero con una temática convergente. Su principal objetivo: coordinar las actividades de investigación llevadas a cabo por diferentes tipologías de agentes a lo largo y ancho de Europa.

Son comunidades de interés que se reúnen para compartir el conocimiento  que afectan a la actuación y operan de forma  independiente a la estructura tradicional organizacional de búsqueda de  elementos comunes para su campo de interés, son comunidades virtuales de conocimiento sin fronteras y que no están constreñidas por barreras físicas que establecen una cadena de innovación completa: desde la educación al impacto económico.

Los seguidores de la gestión del conocimiento consideran que un factor crítico para el éxito de la gestión del conocimiento es la creación de un entorno cultural que anime al intercambio de información.  El compartir información y conocimiento requiere de un balance entre el instinto natural de las personas de compartir su trabajo y recibir un reconocimiento por ello y el instinto de protección que reconoce que el conocimiento creativo puede dar a una entidad o individuo una ventaja competitiva.

Frente a estas rigideces es necesario formalizar una Comunidad de Conocimiento entorno a un instrumento que le permita modular la creación y difusión del  conocimiento así como el establecimiento de circuitos y mecanismos que faciliten el acceso y  explotación colectiva por parte de la comunidad de dicho conocimiento.

¿Cuáles es ese instrumento? Una propuesta viable es la Comunidad de Práctica (Community of Practice, CoP)

Las CoP son “grupos de personas que comparten una preocupación, un conjunto de problemas o un interés común acerca de un tema, y que profundizan su conocimiento y pericia en esta área a través de una interacción continuada“(Wenger, 2002).

A través de la puesta en marcha de las Comunidades de Práctica y su difusión no sólo se consigue  generar, transferir y diseminar el conocimiento sobre el tema de interés de la Comunidad de Conocimiento sino que también se facilitará la definición de estrategias para la generación de actividad investigadora y económica, así como la realización de proyectos que cuenten con un impacto a través de la generación de nuevas actividades.

Para que una Comunidad de Práctica sea efectiva, sus integrantes deben de compartir tres grandes premisas:

  • Cada miembro de la Comunidad debe compartir su conocimiento en base al principio de reciprocidad y compromiso mutuo
  • Las personas que forman parte de la comunidad deben tener objetivos y necesidades a cubrir de carácter común, pero no homogéneos
  • Los diferentes componentes de la comunidad deben contar con un reportorio compartido, rutinas, palabras, herramientas, expresiones construidas entre todas las personas

Las Comunidades de Práctica además son la herramienta óptima para la estructuración e implementación de las Comunidades de Conocimiento en el momento de globalización y 2.0 en el que nos encontramos inmersos.

Son además un elemento de comunicación asincrónica, ya que ofrecen grandes posibilidades para las Comunidades de Conocimiento:

  • Carecen de limites espaciales, territoriales o temporales
  • Todas las personas integrantes de la Comunidad tienen las mismas posibilidades de participación
  • Las intervenciones de los integrantes cuentan con una mayor visibilidad
  • Mantienen la memoria de grupo
  • El coste es reducido

Es decir, las Comunidades de Práctica son una herramienta excepcional para la creación de redes efectivas, ya que dinamizan comunidades a la vez que les da soporte, facilitando la obtención de  resultados tangibles a través del trabajo colaborativo y se propicia la relación entre los integrantes de la Comunidades Conocimiento y otras personas interesadas en su ámbito de trabajo.

¿Cuáles serían entonces las claves para el éxito de una Comunidad de Conocimiento?

  • Establecimiento de una Comunidad de Práctica para propiciar la comunicación desde el minuto 0
  • Comunicación, comunicación y más comunicación
  • Diseminación constante de la información y el conocimiento
  • Identificación de liderazgos para hacer que la Comunidad siga viva
  • Identificar otras comunidades ya existentes en el mismo ámbito y generar canales de comunicación y transmisión de conocimiento, buscando formas de trabajo conjuntas
  • Dar completa libertad a los integrantes de la comunidad para la participación y el uso de la Comunidad de Práctica
  • Que la Comunidad de Práctica vaya creciendo y afianzándose tanto en número de integrantes como en calidad de los resultados de su trabajo colaborativo

¿A qué estamos esperando?

Referencias:

Wenger,E., McDermott,R. and Synder, W. (2002), Cultivating Communities of Practice, Boston, Harvard Business School Press.

Ortiz de Zarate, Alberto, (2009), Comunidades de Práctica profesional: una concepción relacional del trabajo público en Jornada de Innovación Colaborativa: espacios de participación profesional

Martinez Marín, Jesús (2008) Guía para la correcta implantación de comunidades de práctica en entornos de administración pública: una experiencia de éxito

Foto:  Debi123  bajo licencia Creative Commons en flicker

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