Fujisawa

Fujisawa Sustainable Smart Town (Fujisawa SST), es una ciudad inteligente y sostenible con plena visión de futuro ubicada a 50 kilómetros de Tokio. Ha sido promovida por un consorcio liderado por Panasonic Corporation, y fue inaugurada en noviembre de 2014.

El proyecto de Fujisawa SST estará totalmente finalizado en 2018, precisamente el año del centenario de la fundación de Panasonic, y tiene una extensión de 19 hectáreas ubicadas en una antigua fábrica de la compañía. Con un coste total de 60.000 millones de yenes, la ciudad contará con una población de 3.000 habitantes que ocuparán los 1.000 hogares previstos. Entre las empresas que participan en el experimento se encuentran NTT, France Telecom y Accenture. Aunque la construcción de Fusijawa SST haya costado 750 millones de euros hasta la fecha, Panasonic cree que en un futuro no muy lejano será posible exportar el concepto de ciudad inteligente sostenible. Además, servirá de escaparate para mostrar las capacidades de las empresas asociadas y participantes.

Todavía con algunas fases en construcción, los primeros habitantes de esta ciudad, que aspira a convertirse en referente siendo sostenible durante 100 años, ya se han mudado a alguna de las 1,000 casas que tendrá en 2018. En ella, Panasonic probará a gran escala todo su equipamiento de gestión de energía para conseguir reducir el gasto energético hasta un 70% en los hogares y un 20% en lugares comunes. Cada techo está cubierto con paneles solares y la energía producida es almacenada de manera óptima (el sistema interno optimiza el uso del equipo). También se espera que las baterías domésticas puedan contener energía suficiente para alimentar los servicios eléctricos básicos durante tres días en el caso de que la red eléctrica fallara. Con el tiempo, la ciudad tiene la intención de hacer uso de la energía eólica y geotérmica y administrar los ahorros de energía eficientemente para ser capaces de vender su excedente a las ciudades vecinas. Fujisawa se ha fijado el reto de reducir las emisiones de CO2 en un 70%, el consumo de agua en un 30% y aumentar el uso de energías renovables en un 30%. Para ello, hay disponible una flota de vehículos y bicicletas eléctricas.

Aspectos ecológicos aparte, lo más llamativo es el sentimiento de comunidad que ha surgido. Los residentes participan en comunidad: las personas mayores juegan con los niños y les transmiten sus conocimientos y cultura, los padres ayudan a los niños con dificultades escolares a ponerse al día, los ciudadanos organizan actividades y clases de manualidades, cocina, lectura, instrumentos musicales… En cuanto a la seguridad, aspecto crucial en el desarrollo de la comunidad, no se ha escatimado en detalles. Por ejemplo, cuando una persona o un vehículo se desplaza de noche, las luces de la zona en cuestión se encienden. Un sistema discreto, eficiente y amigable con el medio ambiente. Los aspectos sociales y políticos en la gestión de estas comunidades pueden, en muchos casos, superar la importancia de las posibilidades tecnológicas fundamentales.

 En Fujisawa SST, se anima a todo el mundo a presentar ideas que puedan mejorar la situación de la ciudad, y las propuestas más populares son presentados en la plaza (son especialmente apreciadas las ideas relacionadas con la mejora de la asistencia mutua y el intercambio de conocimientos y experiencia). Un sistema de puntos reconoce y premia a los ciudadanos más activos tanto en este sentido como en el del ahorro de energía.

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