guggenheimDurante el último año aproximadamente estamos asistiendo a un debate excesivamente airado entre diferentes instituciones de la CAPV a partir de una propuesta para el desarrollo de una ampliación del Museo Guggenheim Bilbao en Urdaibai, también llamada Guggenheim II, realizada por parte de la Diputación Foral de Bizkaia con el fin de dotar de más espacio a la pinacoteca por un lado, y “regenerar” una zona en cierta decadencia – a juzgar por el sentir de algunos de sus vecinos y los principales representantes políticos de la comarca- pero de gran belleza y designada patrimonio de la UNESCO lo que exigiría un cuidado singular a la hora de emprender cualquier iniciativa.

Ante esta propuesta el Gobierno Vasco, patrono también del Museo junto a la Fundación Solomon R. Guggenheim que ofrece la marca y gestiona la infraestructura, ha optado por posicionarse en contra del proyecto por diferentes razones, entre las que podríamos destacar el elevado presupuesto (se habla de 200 millones de euros), la ya importante oferta museística existente o la posibilidad de un gran impacto ambiental que condicione el actual estatus de Reserva de la Biosfera.

El Gobierno sin embargo, no sólo ha querido criticar el proyecto sino que ha puesto encima de la mesa 132 millones de euros para la financiación de iniciativas que aparecerían ya en anteriores planes de desarrollo de la comarca pero hasta ahora no se habrían puesto en marcha en los que la cultura, con un nuevo equipamiento “de producción” de arte, jugaría también un papel relevante.

Hecha la composición de lugar, lo que me parece es que a pesar de todo lo que se ha dicho y de que a día de hoy parece que el proyecto de “Guggenheim 2” ha entrado en vía muerta, considero que podría existir margen para el entendimiento. Un entendimiento que parta del necesario ejercicio de escucha mutua entre todos los agentes implicados, Gobierno, Diputación y por supuesto ciudadanos, que con lealtad permita avanzar en la articulación de un proyecto común y compartido de desarrollo sostenible de carácter integral para Urdaibai.

Ideas para el debate

Dicho esto, este artículo pretende precisamente avanzar IDEAS que pudieran inspirar esos acuerdos en torno al proyecto inicial de Museo Guggenheim 2 y que serán el fundamento de la PROPUESTA que lanzo a continuación. Una contribución que sin embargo entiendo no tendría por qué suponer que este proyecto no viniera acompañado por el desarrollo de “otras medidas” en la línea de la interesante propuesta formulada por el Gobierno López.

Haciendo referencia por tanto al debate surgido a raíz de la presentación del proyecto realizada por la Diputación Foral, destacaría las siguientes ideas:

  • En primer lugar, diría que la bronca política suscitada en los últimos meses quizá no nos ha dejado darnos cuenta de lo que nos une, más allá de la mencionada voluntad positiva. Y es que tanto el Gobierno como la Diputación parecen apostar por el arte y la cultura como uno de los principales ingredientes para el desarrollo de la zona, y no sólo eso, si no que parecen estar de acuerdo en que esta debería de venir liderada por una infraestructura singular. ¿No es esto un buen punto de partida?
  • En segundo lugar, comparto la idea de que, para el desarrollo de una infraestructura que tuviera al menos en parte un carácter expositivo, la marca Guggenheim podría ser un reclamo indudable, al tiempo que considero muy razonables las dudas de la Consejera de Cultura del Gobierno, Blanca Urgell, acerca de su enorme coste y de que el verdadero valor estaría en una iniciativa que buscara “promocionar y dar facilidades a los artistas vascos que se están creando en este momento”. Me pregunto si no habría algo que combinara ambas propuestas…
  • En tercer lugar, está el tema ambiental y de respeto a la Reserva de Urdaibai, a la que seguramente cualquier proyecto con una previsión de atraer a miles de visitantes podría afectar poniendo en riesgo no sólo la propia distinción de la UNESCO, sino también el mantenimiento de su actual enorme valor natural. En este punto encontramos también diversidad de opiniones, desde aquellas que hablarían de priorizar el desarrollo económico y las que enarbolarían el valor ambiental como algo fundamental y que por tanto debería respetar cualquier proyecto.
  • Junto a esto y antes de lanzar una propuesta concreta, me gustaría añadir un cuarto ingrediente y es la histórica demanda de que el Gernika de Picasso se exponga en el País Vasco. Una obra maestra de primer orden pero entorno a cuyo traslado lamentablemente, no existe consenso entre los partidos políticos de la CAPV, al menos en estos momentos.

Una propuesta de consenso

Una vez expuestas estas reflexiones, pasaría si les parece a la propuesta. Antes que nada vaya por delante de que se trata de una visión personal, y que lo que finalmente se haga, deberá contar no sólo con el consenso político sino, muy importante, con el visto bueno de los propios vecinos. He aquí los principales elementos de una propuesta desgranados:

  • A la vista de que se plantea la necesidad de un equipamiento cultural que impulse la comarca, personalmente abogaría por un mix, es decir por la configuración de un espacio multidisciplinar. Una infraestructura que fuera al mismo tiempo museo y centro de producción cultural de alto nivel, recogiendo la visión tanto de la Diputación Foral como del Gobierno, pero que esta vez, se articulara en torno al contenido, no a partir del continente. Es decir, no insistir en el modelo de edificio icónico diseñado por un arquitecto-estrella (en franca decadencia) y volcar los recursos en el proyecto, en que el centro cuente con los mejores profesores-artistas por ejemplo.

 

  • Un proyecto que cuente con un área expositiva que además de ofrecer piezas concretas de primer nivel ofrezca un espacio para la promoción y venta de obras de artistas vascos. Esta área de exposición, desde mi punto de vista, se debería de articular en torno a una pieza emblemática como el Gernika de Picasso. El resto de la obra en exposición permanente debería de articularse a partir de ella, contando por ejemplo con alguna versión de El Grito del noruego Edvard Munch… Esto quizá es mucho decir, pero trabajando en esa línea se estaría buscando que el alma de esta zona expositiva fuera la crítica a la guerra, y a la necesidad de una paz mundial acompañada de justicia.

 

  • El área de producción cultural por su parte, debería en mi modesta opinión, ir volcada a dar un impulso al arte propio, al arte vasco. Un lugar que contribuya al surgimiento de los nuevos ‘Oteizas’ y ‘Chillidas’, eso sí bebiendo del arte y de las técnicas más novedosas a nivel mundial.

 

  • Cuarto: Ubicación. Desde mi punto de vista Sukarrieta no es el mejor sitio. En primer lugar, porque se sitúa en pleno corazón de la reserva y con un transporte público deficiente y con dificultades de accesibilidad. Dicho esto y dada mi apuesta por sumar el Gernika de Picasso a este proyecto, considero que el propio municipio de Gernika podría ser la ubicación perfecta, que pondría un nuevo argumento sobre la mesa de la negociación del traslado de esta obra. La villa ofrecería además muy buena accesibilidad y cercanía a infraestructuras de transporte tanto público como por carretera, disponibilidad de suelo y mayor masa crítica para acoger un proyecto de estas características, tanto por su oferta comercial, de residencia u hostelera. Afectaría además en menor medida entiendo a la fragilidad de la Reserva de Urdaibai.

 

  • Quinto: es cierto que la Fundación R. Guggenheim podría tener aquí un papel, y es el de reclamo, aunque este debería estar más apoyado en la obra, si hablamos del espacio expositivo, o en la calidad de la escuela, si hablamos del centro de producción. Mi propuesta en este campo iría más en la línea de dar entrada a otros socios que para este proyecto en particular podrían complementar el papel de la Fundación. Estoy pensando en la Universidad del País Vasco por ejemplo, con la Facultad de Bellas Artes, junto quizá a alguna otra universidad de reconocido prestigio internacional en el campo de la formación y producción artística.

Podrían existir por tanto alternativas que se pueden poner encima de la mesa. Es ‘sólo’ cuestión de ponernos de acuerdo. Únicamente espero que la discusión política no llegue al punto de difuminar la oportunidad de construir entre todos/as algo que sea un magnifico proyecto para Urdaibai y también para el conjunto del País Vasco. ¡Adelante con ello! Aurrera!

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