En el 2009 la Directiva de energía procedente de fuentes renovable 2009/28/EC de la unión Europea establecía objetivos de producción de energía renovable. Lo hacía tanto para el conjunto de la unión como para todos los países de la Unión Europea. A esto también se sumaron Noruega e Islandia. Los objetivos contemplaban la producción por país de energía proveniente de fuentes renovables, es incluye la energía solar, eólica, hidroeléctrica, de biomasa y geotérmica entre otras. El objetivo para la UE se estableció en un 20% de energía final bruta y un 10% en el transporte. Y así lo estableció España, fijándose el mismo objetivo que la media del continente. Siendo el objetivo más bajo el 10% de Malta y el más elevado el 72% que asumía Islandia.
A un año de finalizar el plazo vemos que son muchos los países que están cumpliendo con los objetivos marcados. Ya en 2017 Suecia, Finlandia, Dinamarca, Estonia, Croacia, Lituania, Rumanía, Bulgaria, Italia, Rep. Checa y Hungría cumplían sus objetivos marcados. Otros como Grecia, Letonia ya casi lo cumplían y otros como España y la propia Unión Europea ya estaban bien encaminados a su cumplimiento de cara al 2020.
Previsiblemente los objetivos se cumplan en casi la totalidad de países. Y por ello se han actualizado los objetivos para la próxima década. El año pasado Europa se fijó un nuevo objetivo, alcanzar el 32% para el año 2030. Un objetivo a caballo entre el 35% que perseguía la Eurocámara y el 27% que marcaba el consejo. Con ello se aprobó una nueva directiva de energías renovables Directiva 2018/2001/EC que velara por el cumplimiento de dicho objetivo legalmente vinculante. Ésta también plantea que para el 2023 se vuelva a revisar la cifra al alza y que el auto-consumo no esté penalizado con impuesto alguno hasta el 2026, eliminando así el famoso impuesto al sol español.
Esta vez España ha asumido una nueva posición frente a la transición energética, subiendo su compromiso al 34%. Esta vez, aunque únicamente por dos puntos, por encima de la media de la Unión Europea. Probablemente estos objetivos también se cumplan, lo que estará por ver es si los objetivos marcados han sido suficientes o si debimos ser más ambiciosos. Los países nórdicos dan pistas de que se pueden cumplir con objetivos ambiciosos, y que incluso se puede hacer antes de lo marcado. ¡El guante esta echado!

Deja un comentario