El conflicto de Ucrania ha derivado en el encarecimiento de combustibles fósiles como el petróleo y el gas natural, y está acelerando la toma de decisiones en el ámbito energético mundial. La dependencia de suministros y la amenaza a la cobertura de las necesidades energéticas han subrayado la necesidad, al menos en Europa, de disminuir la dependencia energética y transitar hacia un modelo sostenible.

Las organizaciones y las empresas no están siempre preparadas para eventos disruptivos de esta naturaleza, eventos que suelen acelerar cambios inevitables de modelo. Un reciente informe sobre descarbonización y empresa del Foro Económico Mundial (WinningtheRace to Net Zero: The CEO Guide to ClimateAdvantage) explica que ante los cambios tecnológicos las empresas suelen subestimar el ritmo y profundidad de la transformación por llegar, de manera colectiva.

Por un lado, las empresas suelen infravalorar el ritmo de progreso de la tecnología, por ejemplo, para la energía fotovoltaica, tanto en aumento de capacidad como en reducción de costes unitarios. Por otro lado, se suele confiar demasiado en la inercia de las políticas imperantes; en escaladas de crisis, los reguladores se ponen al día con políticas más ambiciosas de lo previsto. Por último, las empresas subestiman lo rápido que los cambios de largo recorrido afectan a su sector y modelo de negocio.

Ante los cambios que la transición ecológica ocasionará en los sectores de la economía, posicionarse como un precursor puede conllevar varias ventajas competitivas:

La atracción del talento: Las empresas que hacen una apuesta decidida por la sostenibilidad son más atractivas par atraer y conservar personas con talento.

Crecimiento de demanda: Las empresas que lideran la transición energética compiten en segmentos de mercado y sectores de mayor crecimiento de demanda.

Reducción de costes: La apuesta por soluciones y procesos más eficientes lleva a un menor coste.

Reducción de riesgos: Las empresas que se suman a tiempo a los cambios están menos expuestas a sanciones y sobrecargos en el futuro.

Acceso al capital: Los precursores suelen tener un mejor acceso a la financiación.

Mejor legado: Las empresas que impulsan la sostenibilidad otorgan un mayor valor a la sociedad en su conjunto.

Hay diversas formas de ser pioneros y ser proactivos al cambio en un sector, en lugar de reactivos. Marcarse unos objetivos ambiciosos puede inspirar y ser una referencia para todo el sector.

Priorizando la eficiencia energética y la descarbonización, las organizaciones pueden conseguir ahorros en el proceso, y en algunas actividades será posible alcanzar las cero emisiones a coste cero.

Mas allá de preocuparse por obtener suministros sostenibles y eficientes, las empresas pueden centrarse en desarrollar y ofrecer al mercado productos más eficientes.

Alex Atxa

Especialista en Comunicación Corporativa

NAIDER

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