Días apropiados para hacer balance. Doce meses que han dado para abrir nuevos temas e insistir en otros. Un tiempo de resistencia a la inapelable marea de las redes sociales, que convierten en fugaz cualquier intento de dejar reposar las cosas. Un tema que no he podido evitar tratar últimamente, casi como desvelos nostálgicos de un pasado tan cercano. Una tentación en la que caigo tambiéndispersando la información hacia otros espacios, pero con el convencimiento de que siempre quedará el blog para construir despacio. 78 publicaciones en todo el año, un ejercicio de resistencia, organizadas casi todas en este post de resumen del año.

La investigación en este blog ha sido tan amplia que ha navegado entre dos orillas casi extremas: de la sofisticación tecnológica del “tema del año”, las smart cities, al urbanismo adaptativo. Del primer tema ha resultado una serie completa que, en tan poco tiempo, ha quedado desfasada pero al menos estructurada en un documento:

A partir de ahí surgieron otras notas para las que aún está pendiente estructurar un nuevo documento informe. En este tema las cosas han evolucionado muy rápido y desde que empecé a seguirlo han aparecido algunas publicaciones y, sobre todo, algunas tendencias que me gustaría sistematizar  que casi quedan apuntadas en uno de los posts a los que he dedicado más tiempo, La inteligencia de la ciudad está en la calle:

Como decía, en el otro extremo está la exploración de hacia dónde va la ciudad en estos tiempos de crisis. 2009 y 2010 fueron tiempos donde en el blog apareció recurrentemente el diagnóstico de la crisis y cómo empezaba a afectar a los entornos urbanos (para los más asiduos, recordad aquella insistencia en seguir el Plan E y los dos planes locales de estímulo). De aquello hemos pasado a una primera etapa de catalogación de soluciones para los nuevos tiempos de la agenda urbana, bajo el título de urbanismo adaptativo, al que me gustaría seguir dando recorrido el próximo año:

Un párrafo para rescatar posts escritos con paciencia, tratando de aportar enlaces y también criterio propio en cuestiones importantes pero que, por unas razones o por otras, creo que han pasado desapercibidos. Son los posts olvidados que merecerían una reedición y que también son reflejo de otras variantes de los temas que nos seguirán ocupando:

También ha quedado rastro de algunas intervenciones en congresos y colaboración en libros y publicaciones:

Ha habido tiempo también para leer libros, esa pequeña manía, y también para dejar unas notas sobre ellos:

Y, por último, los recopilatorios que funcionan bien siempre:

Así que, haciendo balance, otro año más que el blog ha sido una buena herramienta para seguir en contacto con los que estáis al otro lado y para ordenar ideas. Las dos cosas son suficientes para seguir escribiendo. Nos leemos.

Deja un comentario