4211318_e989c9e656Me entero a través del blog deDavid Bartolomé que un grupo de amigos entre los que se encuentran representantes de importantes empresas públicas y privadas, gobiernos y Universidades (EOI, Telefónica I+D, BBVA, Gobierno Vasco, Generalitat de Catalunya…) han publicado en la web un libro colaborativopara rendir homenaje a la figura del intraemprendedor.  Este libro incluye las experiencias de un grupo de profesionales que han experimentado el intraemprendizaje de una u otra manera (en el libro la acepción utilizada para  inprendedor es bastante amplia).

El concepto de intraemprendedor (intrapreneur en inglés) tiene ya una ciertahistoria, y se remonta a finales de los setenta y principios de los ochenta. El intraemprendedor es una persona que ejerce de emprendedor dentro de una organización, es decir, una persona en la que recae la responsabilidad de iniciar un negocio, actividad o iniciativa dentro de una empresa o institución en la que trabaja por cuenta ajena.

Si bien el concepto tiene ya una larga trayectoria teórica no le ha acompañado, desde mi punto de vista, un desarrollo real y con gran difusión en la práctica; Al menos en su acepción más exhaustiva que requeriría de lacreación de un proyecto empresarial desde el seno de otra empresa. ¿Se está desaprovechando un recurso tan válido como son los emprendedores en la gran empresa? ¿Cómo aprovechar su iniciativa y liderazgo? ¿Es posible? ¿Cómo encajar los proyectos “personales” dentro de la estrategia general de la empresa?

(Imagen de cabecera Creative Commons propiedad de Genista)

La herramienta de los pet projects es y el slack time son, desde luego, una interesante forma de potenciarlos. Es de sobra conocido que este tipo de mecanismos son utilizados en empresas como Google. Las grandes organizaciones también han sabido articular herramientas como el Corporate Venturing, que se pueden orientar hacia el apoyo a proyectos empresariales de intraemprendedores. Nokia fue una pionera en ello, pero hoy le siguen ya no sólo las grandes corporaciones sino también los Centros Tecnológicos (Fraunhofer venturesVTT Ventures…) o las Universidades ( modelos comoIP GroupChalmers Innovation, etc…). También el investigador debe poder ser emprendedor y combinar ambos roles en la organización de I+D.

Además, existen otras dinámicas como los laboratorios de ideas, las herramientas de crowdsourcing corporativas … que pueden dar un importante impulso al emprendizaje corporativo. El intraemprendizaje, debidamente gestionado, puede permitir a una empresa impulsar su capacidad ambidiestra, es decir, compaginar una alta productividad y eficiencia con una potente capacidad de innovación.

El tímido desarrollo del intraemprendizaje se ha dado generalmente en empresas de grandes dimensiones. Pero, ¿tiene sentido la figura del intraemprendedor dentro de una PYME? En la PYME resulta más complejo encontrar los recursos suficientes para impulsar al intraemprendedor, aunque es cierto que, articulando adecuadamente el nuevo proyecto empresarial, la PYME podría también apoyar al intraemprendedor aportando parte de los recursos que necesita y delegando en otros colaboradores, socios o inversores la búsqueda del resto de capacidades.

Hoy, el concepto de intraemprendedor en su versión más ambiciosa (aquél que inicia un proyecto empresarial dentro de otra organización) se ha materializado en contadísimas ocasiones, no pareciendo existir un modelo organizacional suficientemente sólido para su impulso y siendo difícil encontrar en la literatura casos de evidente éxito…

¿Conocéis casos de proyectos empresariales nacidos desde el intraemprendizaje? Estaríamos encantados de conocerlos…

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