China, esconde sus cartas

Parece que a China le ha sentado peor que el mundo entero conozca el bajón que ha sufrido su economía que el propio bajón en sí, al menos esa es la sensación que da tras el anuncio de su gobierno de reducir la información que proporcionará sobre sus resultados económicos. El gigante asiático dejará de ofrecer datos acumulados y se centrará en el corto plazo, además, cambiará su manera de medir el PIB.

Según el gobierno chino esta medida servirá para “medir de forma más exacta el PIB, seguir las fluctuaciones económicas a corto plazo y dar mejores referencias a los analistas y de cara a medidas de control macroeconómico”.

La noticia ha sido criticada por muchos analistas económicos, que tenían muy presentes  estos indicadores a la hora de realizar sus valoraciones.