La ciudad posindustrial inglesa de Nottingham ha revitalizado un distrito histórico en decadencia bajo la marca Creative Quarter. Se trata de concepto de “incubadora sin muros” que combina espacios y herramientas de capacitación para el emprendimiento en industrias creativas y digitales, con usos mixtos residenciales, comercio minorista independiente, y la promoción de actividad cultural.


Nottingham, situada en los Midlands del Este, comenzó la década de los 2010 con un acuciante problema de paro juvenil, derivado de la crisis financiera. Se observaba que, al mismo tiempo, había una fuerte presencia de estudiantes universitarios en la región – uno de cada ocho habitantes –, y una creciente concentración de empresas especializadas en industrias basadas en el conocimiento – Contenidos Digitales, Tecnología Limpia Baja en Carbono, Ciencias de la Vida, etc. –.


La iniciativa público-privada, en colaboración con los centros de educación y las asociaciones locales, puso en marcha el proyecto de distrito creativo a partir de 2013, con el objetivo de reestructurar la economía de la ciudad y crear nuevos puestos de empleo. El distrito se creo entorno al área de entramado histórico conocido como Lace Market, lugar donde se ubicaba la industria del encaje que solía dar fama a la ciudad, pero cuyos espacios estaban desocupados desde mediados del siglo XX. Además de los edificios vacíos existentes, la presencia cercana de la Nottingham Trent University, con un centro especializado en tecnologías creativas, de la incubadora de empresas de ciencias de la vida BioCity, y del mercado tradicional de Sneinton Market, fueron un factor determinante.


Los edificios y comercios en desuso del distrito se rehabilitaron para empresas de nueva creación, espacios de coworking, y usos residenciales y mixtos, y se destinaron programas de financiación, así como herramientas de capacitación, para la creación de startups. La dinamización de eventos de intercambio de conocimiento y culturales también se plantearon desde el inicio como un elemento transversal del plan.


No obstante, la vida cultural del área, además de su tamaño humano y las buenas conexiones de transporte, son citados por las startups se han ubicado allí como razones para decantarse por Nottingham, en lugar de Londres.  El distrito no solo ha dado pie a startups de fuerte carácter tecnológico, sino también a servicios de apoyo (empresas de informática, agencias de comunicación, estudios de vídeo y fotografía, etc.), tiendas y talleres de diseñadores locales, o popups, así como eventos oportunos para el networking.


Desde su creación, se calcula que el distrito creativo ha fomentado la creación de 1.000 empleos, situando a Nottingham como segunda mejor ciudad para el empredimiento, de acuerdo a Forbes. De cara al futuro, los responsables de Creative Quarter se proponen expandir el modelo del distrito al resto de la ciudad y enfocarse en escalar las startups existentes.

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