Europa vive una hora delicada. Lo que fue durante décadas un proyecto de integración política, de cooperación económica y de inspiración ética parece hoy sumido en una confusión que desdibuja su voz en el concierto internacional. Su papel de potencia civil, defensora del multilateralismo, la sostenibilidad y los derechos humanos, se ve desafiado desde fuera y desde dentro.
“Es precisamente en los momentos de encrucijada cuando más se necesita la valentía cívica, la acción transformadora y el compromiso de cada un@. Porque es desde cada ciudad, cada territorio, cada comunidad, desde donde puede volver a encenderse la luz de Europa”
El retorno de un mundo multipolar en el que Estados Unidos se repliega sobre sí mismo y atemoriza a Von der Leyen con unos acuerdos comerciales imposibles. Un mundo en el que China impone su ritmo económico y tecnológico sin los condicionantes éticos que marcan el ideal europeo. A su vez, el avance de discursos autoritarios erosiona los valores de la democracia: la cooperación, la solidaridad, la diversidad, el Estado de derecho.
La competitividad europea se resiente. La acción climática, de la que Europa fue vanguardia, pierde tracción frente a intereses energéticos cortoplacistas. La innovación tecnológica se ralentiza. Y lo más grave: el relato compartido se resquebraja.
La pasividad frente al horror en Gaza, la tibieza en la defensa de los derechos humanos o la parálisis ante el ascenso de la extrema derecha parecen dibujar una Europa que duda, que se atrinchera, a punto de traicionar su propio espíritu fundacional.
Pero como obligaba Benedetti: no nos rendimos. Nahiz eta hotzak erre, nahiz eta beldurrak hozka egin, nahiz eta eguzkia sartu eta haizea isildu, oraindik sua dago en el alma de Europa, aún hay vida en sus sueños, porque cada día es un comienzo, porque esta es la hora y el mejor momento.
Este magazine recoge parte de ese empeño de muchos por no rendirnos. Mostramos ejemplos de valientes que impulsan procesos de cambio. Desde la planificación climática hasta la economía del conocimiento. Desde el impulso de comunidades locales de innovación hasta los modelos urbanos sostenibles.
Es precisamente en los momentos de encrucijada cuando más se necesita la valentía cívica, la acción transformadora y el compromiso de cada un@. Porque es desde cada ciudad, cada territorio, cada comunidad, desde donde volverá a encenderse la luz de Europa.
Editorial de nuestra publicación de verano, con ésta y más claves de transición.





