El proyecto KLIMATEK 2025: Análisis del impacto económico del cambio climático en Euskadi tiene como objetivo estimar el impacto económico del cambio climático y evaluar los beneficios de una adaptación planificada. NAIDER coordina y lidera la elaboración de este estudio, con la colaboración de Tecnalia y Cambridge Econometrics, dos de las principales entidades europeas en la materia.

El proyecto estará estructurado en cuatro fases:

En la primera fase, se realizará un análisis en profundidad de los principales riesgos climáticos que enfrenta Euskadi, como las inundaciones, el deterioro de la biodiversidad o el incremento de la mortalidad vinculada a olas de calor, y se estimarán sus costes económicos asociados.

La segunda fase estará dedicada a la definición de un portfolio de soluciones de adaptación que fortalezcan la resiliencia del territorio. Se seleccionarán medidas (basadas en la naturaleza, soluciones tecnológicas, etc.) con alto potencial de implementación y replicabilidad. Además, se evaluarán por los co-beneficios que generan en términos ambientales, económicos y sociales.

En la tercera fase, se abordará la valoración económica comparada entre inacción y adaptación climática, utilizando modelos econométricos y herramientas de análisis avanzadas. Esta fase permitirá estimar los costes evitados, los beneficios generados y el retorno social de la inversión, aportando criterios sólidos para priorizar las actuaciones más efectivas.

La cuarta y última fase se centrará en la cuantificación del beneficio neto de la adaptación climática, integrando los resultados anteriores. Como parte de esta fase, se desarrollará una herramienta interactiva de código abierto que facilite la gestión y actualización de los datos, y apoye la toma de decisiones públicas y privadas en materia de adaptación.

De forma transversal, el proyecto contará con un proceso de contraste con un panel de personas expertas internacionales, que aportará solidez técnica y validación metodológica a cada una de las fases.

Este proyecto no solo pretende reforzar la evidencia económica sobre los impactos del cambio climático, sino también orientar la acción política y económica hacia una Euskadi más resiliente y preparada para el futuro.